Monaguillo, servidor del Altar
Video con el que participamos en la monaguillada virtual.
“… teniendo en cuenta la dificultad que conlleva seguir el camino hacia la santidad, el Santo Padre recordó que “es una gran misión pero no imposible”, ya que para ello contamos con el ejemplo de tantos santos que han “imitado a Jesús”, esforzándose por llevar una vida coherente para “atestiguar en el día a día, el amor de Dios y la alegría de la fe buscando la salvación de todos”. “Depende de nuestra coherencia que nuestros hermanos reconozcan a Jesucristo: el único salvador y la esperanza del mundo”. (Papa Francisco)

El grupo de MONAGUILLOS se conforma primordialmente de niños y adolescentes que prestan su servicio en el Altar al participar en cada Eucaristía. Este servicio es una bendición muy grande y en cada monaguillo se refleja en su comportamiento, responsabilidad, vida personal, familiar, aprovechamiento, pero sobre todo aumenta su fe y amor a Dios y a nuestra Madre Santísima.
La misión real de un monaguillo nos es solo ponerse la sotana y ayudar al sacerdote, sino que consiste en vivir Cristianamente, es decir mostrando a los demás como se debe de actuar de acuerdo a la vida de Jesús, el mejor amigo. Un monaguillo debe conocer más la vida y persona de Jesús, de manera especial en conocer su doctrina y la doctrina de la iglesia. Ser monaguillo implica ser responsable, obedecer, y ayudar a sus padres, estudiar y obtener buenas calificaciones, ayudar a quien lo necesite, llegar temprano a Misa y sobre todo amar al prójimo. Un monaguillo debe ser amigo de Jesús al buscar siempre la amistad en cada uno de sus compañeros. Al estar en el Altar estamos a unos pasos de Jesús, y delante de muchos hermanos que como nosotros acompañamos a Jesús vivo. Por eso debemos predicar con el ejemplo al ser parte de este grupo de monaguillos y para ello, amar y servir a nuestros hermanos, porque solo así reflejamos el AMOR de Dios y de nuestra Madre Santísima.


